SUBIDA POR LA CALZADA ROMANA, BAJADA POR LA CALERA

De vuelta de vacaciones, ya en Ubrique, decidimos pasear por sus alrededores por una de las rutas que a los ubriqueños y ubriqueñas nos gusta hacer para despejarnos y disfrutar de nuestro maravilloso entorno natural.

Es una ruta de dificultad media, por el desnivel y por lo pedregoso del camino, pero que merece la pena hacer y disfrutar, por eso será nuestra recomendación para despedir el verano.

El inicio lo situamos enfrente del Colegio Sagrado Corazón, donde podremos ver la primera indicación del sendero de la Calzada Romana.



Iremos subiendo por el carril estos 800 metros hasta llegar al inicio del sendero.



Es un sendero sencillo que recorre la antigua calzada romana, de dificultad baja. Son 3 kilómetros de subida continua, sin mucha pendiente y con unas maravillosas vistas.



Durante su recorrido nos encontramos con diversos puntos de interés:

  • Casi al inicio del sendero por tu derecha: Zona de buitreras, en alguna ocasión, y respetando el silencio del campo, hemos podido divisar buitres posados o volando cerca de nosotros.


  • Hay zonas en el lado izquierdo del sendero que se despejan para indicarnos donde asomarnos y contemplar una maravillosa panorámica de la sierra que nos rodea.


  • Iniciamos un tramo recto, de los más largos del sendero, en la mitad nos aparece pintada en una roca un dibujo de la cabeza de un toro, este dibujo es el que da el nombre popular a la calzada: “sendero de la cabeza del toro”.


Si nos fijamos debajo del dibujo, observaremos un montón de piedras apiladas en el suelo, ¿por qué? según la tradición, si aciertas a dar en la cabeza del toro con una pequeña piedra, se cumple el deseo que pidas.

 

Como podrás observar, la calzada en esta zona se encuentra “desarmada”, debido a la cantidad de piedras que se han ido cogiendo y lanzando al toro; por eso te pedimos que desees e imagines el lanzamiento, pero respeta el camino.



Continuamos y nos encontramos con otro cartel informativo: “alcantarilla romana”, y debajo de la calzada, en el lado derecho, podremos observar esta estructura.



Durante el camino encontraremos cancelas, ¡recordar! Cancela cerrada, dejar cerrada; cancela abierta dejar abierta.



Tras la segunda cancela que pasemos veremos las indicaciones para continuar hacia Benaocaz (Salto Cabrero), o bien ir por el camino de la derecha hacia el Área Recreativa del Cintillo (conocido en el pueblo como “Agua Nueva”), nosotros iremos por este último.



En este tramo dejamos a nuestra derecha una zona con casas y granjas dispersas, lugar donde se encontraba la antigua villa de Archite (de la época nazarí); y a nuestra izquierda podremos contemplar el pueblo de Benaocaz.



Este tramo del sendero nos lleva a un nuevo cartel junto a la carretera, la cual la dejaremos a la izquierda. Nuestro camino será el sendero que va a la izquierda de un carril que lleva a una finca privada.



Al ir por él, recomendamos que nuestra mirada esquive el edificio abandonado de la derecha (una de esas construcciones “incomprensibles” que aparecen en nuestras sierras…), para fijarnos en el maravilloso ejemplar de encina que nos da sombra por la izquierda.



Pasado este edificio, estar pendiente de un camino que sale de la derecha hacia la pila de Agua Nueva, en otoño-invierno, cuando lleva más agua, se puede disfrutar de ella, ¡rica y fresca!



Aquí comienza la bajada por La Calera, iremos despacio, con cuidado por el suelo pedregoso, pero sin dejar de hacer paradas para contemplar el entorno.



Pasaremos una valla, y continuaremos por el sendero, que nos recuerda a un arroyo seco.



Seguiremos este camino, siempre bajando, y recuerda, con cuidado al pisar por las zonas pedregosas.



Llegaremos a un punto que puede surgir la duda, ¿qué camino coger? En este punto, seguir el camino de la izquierda, hacia el murito de piedra.



Llegamos a una valla y continuamos.



El camino continúa pegado al murito de piedra.



Llega un momento en el que el murito se pierde, pero el camino sigue, algo más estrecho y haciendo un zig-zag, comenzamos a bajar ya con más desnivel. Nos acercamos al pueblo, y podemos ver unas maravillosas panorámicas de Ubrique.



El camino tiene bifurcaciones, y en algún momento verás otros caminos que parecen más cómodos (sin inclinación), pero nuestro sendero acaba abajo; y eso haremos seguir bajando hasta llegar a una gran malla metálica de contención



Llegamos al pueblo, vamos bajando la inclinada calle, para doblar a la izquierda por calle Villaluenga, la cual nos lleva hasta calle La Torre, continuaremos por ella hasta ver a nuestra izquierda Calle Caracol. Bajando por esta calle llegamos hasta la Plaza de la Verdura, donde nos encontramos con el tradicional bar Carriles, donde daremos punto y final a nuestro camino tomando una cerveza fría y un plato rico de choco, de lagartito, de caracoles (en su época), revuelto de tagarninas o revuelto de papas con chorizo. ¡¡A reponer fuerzas!!



Bar Los Carriles