Cortes de la Frontera



El actual emplazamiento de la población se fecha a finales del siglo XVII, época en que la explotación del corcho de los alcornocales de su término municipal propicia el desarrollo económico de la zona. De este perí­odo son las principales obras arquitectónicas de su casco urbano: El Ayuntamiento (1784), la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, la Casa de los Valdenebro (1763) y la llamada Casa de Piedra.

En la zona más occidental del término municipal, como una entrada en cuña en la provincia de Cádiz, se encuentran los restos del poblado de La Sauceda, que guarda historias y leyendas de ser refugio de cuadrillas de forajidos ya en el siglo XVI, y de ello encontramos referencias en la obra de Cervantes, "Coloquio de los perros", y Vicente Espinel, "Vida del escudero Marcos de Obregón". El poblado fue bombardeado y totalmente destruido en la Guerra Civil, quedando deshabitado desde entonces.

Un poco de Historia

En el actual término municipal de Cortes de la Frontera se encuentran vestigios de poblamientos de los siglos XII al XI antes de Cristo. Los romanos hicieron más patente su presencia, estableciendo ciudades como la que tení­a por nombre Saepona, a la que hoy se llama Cortes el Viejo y se localiza a unos 28 kms. de Cortes de la Frontera.

Con los árabes la villa se conoció como Cortex. Fue conquistada por Fernando III el Santo, y durante un breve perí­odo de tiempo estuvo bajo dominio cristiano, pasando nuevamente a poder de los musulmanes y siendo hasta la toma definitiva en 1485 por las tropas de los Reyes Católicos territorio fronterizo entre los reinos cristianos y el último reducto árabe-andalusí­, de ahí­ el sobrenombre de "La Frontera".

El actual emplazamiento de la población se empieza a producir en la segunda mitad del siglo XVII: en esta época la explotación del corcho de sus tierras comunales genera un destacable desarrollo económico, decisivo para el crecimiento de su población.

Otro suceso que anota la historia de esta villa tiene lugar en 1810, durante la Guerra de la Independencia, cuando el guerrillero José de Aguilar, al mando de unos 250 hombres de Montejaque, Cortes de la Frontera, Benaoján, Atajate y Jimera de Lí­bar, se enfrentaron y derrotaron en el puente del rí­o Gaduares a 600 soldados y 90 jinetes franceses.

La importancia de los trabajos y la comercialización del producto de sus bosques de alcornoques se hará más patente en el s. XIX, cuando Cortes de la Frontera llega a ser uno de los cinco municipios más ricos de España.

En la zona más occidental del término municipal, en los magní­ficos bosques de las estribaciones de la Sierra del Aljibe, se encuentran los restos del poblado de La Sauceda, que guarda historias y leyendas de ser refugio de cuadrillas de forajidos ya en el siglo XVI. El poblado fue bombardeado y totalmente destruido en la Guerra Civil, quedando deshabitado desde entonces.

 

Fuente: andalucia.org