Benaoján



Entre el fuerte macizo calizo de la Sierra de Lí­bar y el rí­o Guadiaro, se ubica Benaoján, que guarda la esencia de pueblo trazado árabe, de calles estrechas y casas encaladas, donde sobresale como edificio más significado la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, y en su entorno se deja notar la presencia de la industria chacinera que le ha dado merecida fama.

A sólo 7 kilómetros del pueblo, en una ladera de la Sierra de Lí­bar, se encuentra la Cueva de la Pileta, considerada la más importante muestra de arte rupestre andaluz.

Un poco de historia

En el valle del rí­o Guadiaro, entre las sierras de Lí­bar y la del Oreganal, en las estribaciones del conjunto montañoso de la Serraní­a de Ronda, el término municipal de Benaoján fue escenario, desde los tiempos más remotos, de la denodada lucha del hombre prehistórico por la supervivencia. Aquí­ encontramos la Cueva de La Pileta, verdadero santuario rupestre, descubierto en 1911 por el inglés Verner y declarada en 1924 Monumento Nacional del Arte Rupestre, donde pueden admirarse magní­ficas obras pictóricas de diversos perí­odos de la Prehistoria, abundando las del Magdaleniense; del gran pez pintado en una de sus salas por el hombre prehistórico dirí­a Pablo Picasso que se debe a uno de los más sobresalientes artistas de la Historia del Arte. También puede rastrearse la presencia de habitantes prehistóricos en el conjunto subterráneo Hundidero-Gato, aunque estas cuevas han sido totalmente expoliadas de sus restos arqueológicos.

El actual asentamiento de la villa es de origen árabe, como indica su nombre, que parece derivar del nombre árabe Ibn "Uyan, que significa "casa de panaderos".

El castillo de Benaoján fue destruido, junto con los de Montecorto y Audita, por los Reyes Católicos en 1487. Tras la conquista cristiana, los moriscos autóctonos fueron abandonando lentamente las tierras de las que se sentí­an desposeí­dos hasta que, aplastada la rebelión que protagonizaran en la segunda mitad del s. XVI, fueron definitivamente expulsados.

En el 1571, la villa y su término se repoblaron con 60 familias de cristianos viejos procedentes de tierras de Castilla.

 

Fuente: andalucia.org